Economía y producción

Publicado el 23 ago 26 - 12:00 AM UTC.
Economía y producción
Foto: Vista aérea nocturna de Expocruz 2017. Foto: cortesía del Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra.

Expocruz: el mensaje productivo para salir de la recesión

En su 50.ª versión internacional, la principal feria empresarial del país se prepara para reunir más de 2.200 marcas, 30 delegaciones extranjeras y medio millón de visitantes. En medio de la contracción económica, su mensaje es directo: Bolivia no saldrá de la crisis esperando, sino produciendo.


“Bolivia ya entendió el mensaje”, afirmó Klaus Frerking, presidente de Fexpocruz. Y el mensaje no podría ser más oportuno: el país debe dejar de extender la mano para pedir y comenzar a usar sus manos para producir.


Esa idea marcará la 50.ª versión internacional de Expocruz, que abrirá sus puertas del 18 al 27 de septiembre en uno de los momentos económicos más difíciles de las últimas décadas.


Mientras las estadísticas hablan de recesión, inflación, pérdida de poder adquisitivo y deterioro del empleo, el campo ferial se prepara para mostrar la otra Bolivia: la que produce, invierte, emprende, innova y todavía busca oportunidades.


Una feria frente a la recesión


Economía y producción


La economía boliviana enfrenta una contracción proyectada del Producto Interno Bruto del 3,6% para 2026, luego de acumular una caída del 3,34% hasta junio. La inflación llegó al 20,4% en 2025 y, aunque el Banco Central de Bolivia prevé que descienda, todavía proyecta una tasa del 9,22% para este año.


El mercado laboral también acusa el golpe: la subocupación podría alcanzar el 8,6% y la subutilización de la fuerza laboral, el 11,6%.


Son cifras que describen una economía urgida de recuperar crecimiento, inversión y empleo. Precisamente por eso, Expocruz adquiere este año un significado distinto: no será solamente una vitrina empresarial, sino una respuesta productiva frente a la crisis.


Frerking lo resumió durante la presentación de la feria ante los periodistas:


“Bolivia está en Expocruz”.


La frase no es solamente una consigna. En el campo ferial estarán las grandes compañías, pero también medianas y pequeñas empresas, productores, artesanos y emprendedores. Llegarán expositores internacionales, delegaciones departamentales, municipios y gobernaciones. Cada uno llevará algo para mostrar, pero, sobre todo, algo para vender, conectar o transformar.


Donde comienzan los negocios


Expocruz funciona como una gran infraestructura económica: conecta oferta y demanda, acerca productores a compradores, facilita alianzas internacionales y abre mercados para empresas que necesitan vender.


“No se trata solo de lo que somos, sino de lo que podemos llegar a ser”, sostuvo Raúl Strauss, gerente general de Fexpocruz, al explicar la proyección de un evento capaz de generar un movimiento económico millonario.


Detrás de cada expositor existe una necesidad concreta.


Hay una empresa que necesita vender, un productor que busca nuevos mercados, un emprendedor que espera encontrar a su primer gran cliente. Hay pequeños empresarios que necesitan financiamiento, agricultores que quieren agregar valor a su producción, artesanos decididos a salir de sus circuitos habituales y compañías internacionales que exploran su ingreso al mercado boliviano.


Todos llegan movidos por una misma palabra: oportunidad.


Por eso, el valor de la feria no se mide únicamente en pabellones, visitantes o volumen de negocios. También se mide en los contactos que comienzan allí, en las inversiones que pueden activarse y en las empresas que encuentran un nuevo rumbo.


Bolivia reunida en Santa Cruz


La dimensión nacional de la muestra será uno de los rasgos centrales de esta edición.


“Es un emblema que tenemos y del que todos formamos parte”, señaló Strauss.


Oruro ya trabaja en la instalación de un espacio para presentar su gastronomía, sus servicios y su producción. La Gobernación de La Paz confirmó su participación, al igual que los gobiernos municipales de la mayoría de las capitales del país.


La organización prevé recibir a más de 30 delegaciones internacionales, 2.200 marcas expositoras y más de 1.000 animales. La expectativa es superar el medio millón de visitantes y desplegar una intensa agenda empresarial mediante la rueda internacional de negocios.


Fexpocruz calcula, además, que el evento moviliza más de 75.000 empleos directos, indirectos e inducidos.


En una economía castigada por la pérdida de fuentes laborales, esa cifra revela que la feria no solo exhibe actividad económica: la genera.


De la incertidumbre al movimiento


El contraste define la fuerza de esta edición.


Mientras Bolivia atraviesa una recesión, Expocruz levanta una ciudad que se expande. Mientras escasean las divisas y aumentan los costos, el campo ferial se llena de productos, inversiones y proyectos. Mientras las familias sienten el peso de la crisis, miles de trabajadores y empresarios se preparan para activar una de las mayores plataformas comerciales del país.


Frente a la parálisis, la feria propone movimiento.


“Nos va empujando hacia mejores negocios, más oportunidades”, afirmó Strauss, quien destacó además la capacidad del evento para unir a los diferentes sectores económicos y regiones del país.


Esa articulación puede convertirse en una de las claves para enfrentar la crisis. Ninguna feria resolverá por sí sola el déficit fiscal, la escasez de dólares, la inflación o la caída del PIB. Pero sí puede ayudar a recuperar algo sin lo cual ninguna economía avanza: confianza en su propia capacidad productiva.


Oportunidades para todos


La edición número 50 llegará bajo el lema “Oportunidades para todos” y con una apuesta explícita por abrir espacios no solamente a las grandes compañías, sino también a pequeños productores, emprendedores y artesanos.


Frerking insiste en que la feria debe conectar a Bolivia con el mundo. Pero esa conexión comienza dentro del propio país: reconociendo lo que cada región sabe hacer, acercando capacidades complementarias y convirtiendo la diversidad productiva en negocios.


En tiempos de recesión, no basta con esperar que la economía se recupere. Hay que producir para recuperarla. Invertir, innovar, vender, exportar, abrir mercados y generar empleo.


Expocruz no promete que la crisis desaparecerá en diez días. Propone algo más realista y, quizás, más poderoso: demostrar que Bolivia todavía tiene con qué levantarse.


Trabajo. Producción. Inversión. Innovación. Negocios.


Ese es el verdadero mensaje de esta edición histórica. Y por eso, cuando se abran nuevamente las puertas del campo ferial, la frase “Bolivia está en Expocruz” tendrá un sentido mayor: allí estará el país que no se resigna, sino que vuelve a ponerse en marcha.

Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 23/08/2026