Bolivia necesita inversión, pero ¿qué inversionista está dispuesto a confiar?

Tertulia "Constitución vs. Inversión"
¿Cómo pedirle a un inversionista que arriesgue millones de dólares en Bolivia si un ciudadano tiene dificultades para disponer de sus propios dólares? ¿Cómo sostener un sistema eléctrico que depende mayoritariamente del gas cuando la producción ha caído a menos de la mitad de los niveles de 2014? ¿Y cuánto de esta realidad está relacionado con las reglas que el propio país se ha impuesto?
Estas fueron algunas de las preguntas que atravesaron la más reciente edición de Tertulias para una Nueva Economía, que reunió a Carlos Alarcón, Johnny Nogales y Ramiro Cavero para analizar la relación entre inversión, Constitución, seguridad jurídica y confianza.
La discusión partió de una realidad que obliga a mirar más allá del discurso. Carlos Alarcón puso sobre la mesa la distancia que separa a Bolivia de sus vecinos en materia de inversión extranjera: de los US$194.000 millones que recibió Latinoamérica en un año reciente, Bolivia captó aproximadamente US$620 millones, apenas el 0,3% del total regional. Perú recibió alrededor de US$12.000 millones y Chile, US$15.000 millones.
Para explicar la urgencia, Alarcón comparó la situación del país con la de un paciente que llega desangrándose a una sala de emergencias.
“El médico de guardia necesita parar el sangrado y hacer una transfusión de sangre de inmediato para salvarle la vida; después se preocupará de arreglar los huesos rotos o hacer cirugía estética”, sostuvo.
En su diagnóstico, ese “sangrado” se expresa en la salida de capitales y en un escenario energético cada vez más complejo. Alarcón identificó además 30 “candados” constitucionales —17 relacionados con el modelo económico y 13 con el judicial— que, desde su perspectiva, deben ser revisados para generar nuevas condiciones para la inversión.
Pero ¿es suficiente cambiar las normas para recuperar la confianza?
Johnny Nogales llevó la discusión a un terreno cotidiano: la distancia entre lo que establecen las normas y lo que finalmente experimentan ciudadanos y empresas.
“Si un ahorrista que depositó sus dólares en la banca no puede retirar 5.000 dólares de su propia cuenta por las restricciones implícitas del Estado, ¿con qué moral le pediremos a un grupo internacional que venga a arriesgar 50 o 100 millones de dólares?”, cuestionó.
Para Nogales, hablar de inversión exige mirar más allá de la seguridad jurídica. También intervienen la estabilidad económica, la seguridad física, la previsibilidad política, las reglas tributarias, la disponibilidad de divisas y hasta algo tan básico para cualquier actividad productiva como poder trasladarse, acceder a combustible y contar con electricidad.
Y es precisamente en la electricidad donde Ramiro Cavero planteó uno de los escenarios más sensibles de la tertulia.
La producción boliviana de gas se encuentra por debajo de la mitad del volumen registrado en 2014, mientras que aproximadamente el 70% de la generación eléctrica nacional depende del gas natural. ¿Qué ocurre si esa tendencia continúa?
El escenario planteado durante la tertulia fue concreto: Bolivia podría verse ante la disyuntiva de mantener sus compromisos de exportación de gas o enfrentar racionamientos y cortes de electricidad en el mercado interno. Solo para ampliar la generación mediante fuentes renovables como la solar y la eólica, Cavero señaló una necesidad de inversión de entre US$1.000 millones y US$3.000 millones.
“Independientemente de si somos estatistas o liberales, la realidad es implacable: el Estado boliviano no tiene recursos para invertir en la escala que se requiere”, afirmó Cavero.
Entonces surge otra pregunta: si el Estado no cuenta con los recursos suficientes y el capital privado necesita garantías para llegar, ¿cómo se rompe ese círculo?
El arbitraje internacional, la propiedad privada, la reforma judicial, las autonomías y la posibilidad de modificar parcialmente la Constitución formaron parte de una conversación que también se extendió a las intervenciones de los tertulianos.
¿Puede Bolivia volver a convertirse en un país donde invertir sea una decisión basada en oportunidades y no una apuesta frente a la incertidumbre?
Vea la tertulia completa aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=aIi5kiRdYwY
Tertulias para una Nueva Economía se realiza el último sábado de cada mes, como un espacio de análisis y conversación sobre los temas que marcan la agenda económica, empresarial e institucional del país.
Porque las grandes preguntas sobre el futuro de Bolivia necesitan espacios donde puedan discutirse a profundidad.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 30/09/2026