Turismo, el gran perdedor

Publicado el 09 jul 20 - 04:00 AM UTC.
Turismo, el gran perdedor
Foto: Turismo

Las pérdidas en el turismo mundial a causa de la obligada interrupción de cuatro meses por la pandemia podrían ascender a 1,2 trillones de dólares, equivalentes a 1,5% del PIB mundial según la Organización del Comercio y Desarrollo de Naciones Unidas.

La cifra podría ascender a 2,2 trillones (2,8% del PIB mundial) si el receso se amplía a ocho meses y en caso de un período de inactividad de 12 meses, los daños sumarían 3,3 millones de dólares (4,2% del PIB mundial). Medidas como el cierre de fronteras, las restricciones a los viajes frenaron las actividades turísticas y la lenta reanudación de actividades en distintos países impiden una recuperación más pronta del sector que, en muchos países latinoamericanos, constituye la principal fuente de ingresos nacionales.


''Estas cifras son un claro recordatorio de algo que a menudo parecemos olvidar: la importancia económica del sector y su papel como salvavidas para millones de personas en todo el mundo'', dijo la directora de comercio internacional de la Unctad, Pamela Coke- Hamilton.


Las pérdidas inducidas por el coronavirus en el turismo tienen un efecto que permea a otros sectores económicos, los cuales suministran los bienes y servicios que los viajeros buscan mientras están de vacaciones, como alimentos, bebidas y entretenimiento.


Las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de ser emprendedoras en turismo y representan alrededor del 54% de los trabajadores en los sectores de alojamiento y servicios de alimentos, por lo tanto ese segmento poblacional será el más damnificado.


Países como Jamaica podrían llegar a perder al menos el 11% de su PIB. La Organización del Comercio y Desarrollo de Naciones Unidas estima que por cada millón de dólares que el turismo internacional deja de percibir, el ingreso nacional de un país podría disminuir entre 2 a 3 millones de dólares.


Naciones Unidas ha llamado a los gobiernos a proteger tanto a los trabajadores de este sector con subsidios salariales o capacitaciones para que puedan trabajar en otras industrias, así como a los negocios del sector que corren riesgo de quiebra y a las comunidades locales que dependen del turismo.


“Las mujeres son particularmente afectadas en esta crisis. Y es por eso que las políticas que ayudan a proteger el sector también protegen el empoderamiento económico por el que muchas de estas mujeres han luchado por tanto tiempo”, remarcó Coke-Hamilton.

Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 09/07/2020