RSE, EL ÚNICO CAMINO A PARTIR DE AHORA

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) no es una moda, ni una tendencia ni un concepto que surge recién a partir de la crisis que estamos viviendo. Desde finales de los 90, la RSE se ha transformado en uno de los temas más interesantes en la academia y en el ámbito empresarial; sin embargo sus bases conceptuales no son nada nuevas. En la antigüedad, en Roma y Grecia, ya se hablaba de la filantropía y la caridad, que rigen el actuar de las personas que viven en comunidad para hacer el bien social.
El concepto de RSE cobra más fuerza a hablar a partir de 1953, cuando un economista, llamado el padre de la RSE, escribe el libro “Responsability of the Businessman” (reconocido como un libro pionero en la materia) decía que la responsabilidad social de una empresa debía orientarse a las expectativas y valores de la sociedad.
A decir de Elena Hurtado, directora ejecutiva de MulticomHBP, hoy, más que nunca, la RSE es una condición que tenemos que aprender a mirar, a utilizar y a aprender para entender que ese es el único camino: la conciencia de cuidarnos los unos a los otros.
Ante la crisis del COVID-19 que ya estamos viviendo hace meses en Bolivia y el mundo, muchas empresas han activado distintas acciones de ayuda inmediata, a través de donaciones, recaudaciones y beneficencia.
“En algunos casos, son programas que ya vienen desarrollándose y que se han activado, porque se trata de empresas maduras. Sin embargo, hay un detalle en las empresas bolivianas, debido a toda nuestra historia político-social que afecta a la economía, todas las empresas han creado su propio sistema de sobrevivencia y colaboración y son responsables. Yo diría que toda Bolivia tiene una conducta emocional de responsabilidad, porque no hay otra manera de explicar cómo hemos podido avanzar hasta aquí”, manifestó la también experta en marketing, comunicación corporativa y reputación.
Según la entrevistada, hay empresas que no saben que están siendo responsables ni que lo que están haciendo se llama RSE. No obstante, tienen acciones que están ayudando al resto, entre ellas y al entorno.
Estos últimos meses, muchas empresas bolivianas han activado distintas acciones de ayuda y beneficencia ante la crisis del COVID-19. Queremos resaltar algunas de ellas:
Cervecería Boliviana Nacional (CBN): La compañía brindó apoyo con la entrega de tres respiradores, 80.000 barbijos, 40.000 litros de alcohol líquido, pruebas rápidas de detección de COVID-19, equipos de bioseguridad para personal médico, producto Maltín, además de poner su flota de camiones a disposición para la entrega de canastas familiares. Esta donación equivale a 3,9 millones de bolivianos.
La compañía también distribuyó material de prevención a las tiendas afiliadas de la compañía.
Guabirá: El ingenio azucarero Guabirá ha elaborado un nuevo producto, un alcohol desinfectante al 70%. Tiene un precio asequible. Su elaboración está relacionada con los programas de responsabilidad social de la empresa.
Sin especificar cifras, también se conoce que donó alcohol desinfectante de elaboración propia para que sea dispuesto por el Servicio Departamental de Salud (Sedes).
Banco Fie: A través de los fondos recaudados en Caminando por la Vida en 2019, canalizó la donación de equipamiento de bioseguridad para la atención en las unidades de pediatría del Instituto Oncológico del Oriente Boliviano de Santa Cruz y del Hospital del Niño en La Paz. Se trata de 95 trajes de protección completos, 65 para Santa Cruz y 30 para La Paz.
Casa Real: Esta marca suspendió temporalmente su producción de singani para abocarse a envasar alcohol sanitizador y así cubrir la necesidad de centros de salud y hospitales de Tarija, principalmente. El personal de la destilería trabajó conjuntamente con las autoridades de AGEMED para elaborar más de 40.000 botellas de 190 ml de hidroalcohólico medicinal.
Avícola Sofía: La empresa donó a la Policía Boliviana 2.5 toneladas de pollo para fortalecer la alimentación de los efectivos policiales que realizan patrullajes de control contra el COVID-19.
Nacional Seguros: Desde el inicio de la cuarentena habilitó una línea atendida por un médico especialista para que sus asegurados y público en general tengan la orientación y apoyo necesarios en temas relacionados al COVID-19. Además, habilitó la atención de médicos on-line para los asegurados. Dicha cobertura se encuentra excluida de las pólizas.
Crediseguro: Donó un millón de bolivianos con el objetivo de indemnizar a las familias de los héroes con bata, en caso de que lleguen a fallecer a consecuencia del coronavirus. Este beneficio está dirigido a médicos, enfermeras(os), personal técnico y asistencial, dependientes del Ministerio de Salud, SEDES y Alcaldías a nivel nacional.
Pil: PIL Andina S.A. ha diseñado y fabricado túneles de desinfección que son utilizados como una medida efectiva de bioseguridad para sus colaboradores antes de ingresar a su fuente laboral. De esta manera se garantiza la producción de alimentos de primera calidad en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Estos túneles han sido construidos por los mismos trabajadores de PIL, usando materiales reciclados en un 60%.
Por otro lado, realizó una alianza estratégica impulsada por el Ingenio Sucroalcoholero Aguaí, utilizando su moderna plataforma productiva para envasar alcohol de Aguaí al 70%.
Dismac: En el marco del programa de RSE “Haz de casa tu lugar en el mundo”, Dismac gestionó la adquisición de un respirador artificial Newport e360, el cual fue entregado como donación al Servicio Departamental de Salud de Santa Cruz.
Repsol: Entregó a la Gobernación cruceña un lote de equipos de protección personal para los funcionarios de salud.
Fonplata: Donó $us 200.000 al Gobierno para la adquisición de equipamiento médico, una cooperación técnica no reembolsable que será canalizada a través del Ministerio de Salud.
Alicorp: Donó 4.000 kilos de alimentos de primera necesidad (de las marcas de su portafolio) para el departamento cochabambino.
Itacamba: Un grupo de mujeres emprendedoras beneficiarias del proyecto de confección industrial del programa de RSE de Itacamba confeccionaron barbijos de tela reutilizables. Por encargo de la cementera, cuatro mujeres emprendedoras de Puerto Suarez produjeron un lote inicial de 1.400 barbijos para dotar de ese insumo en la zona. Además, la empresa dotó los insumos necesarios para la confección 400 unidades adicionales, que fueron destinadas para la venta con un precio accesible.
Dotó material de bioseguridad para el personal de salud en sus tres municipios: Puerto Suarez, Puerto Quijarro y El Carmen R.T. Además, en Yacuses dotó de materiales para la posta médica, kits de limpieza para cada una de sus familias y 150 canastas solidarias para la alimentación de personas vulnerables.
Ante la solicitud de apoyo técnico para la rehabilitación de un generador de aire medicinal en el Hospital San Juan de Dios, personal del equipo de mantenimiento eléctrico de la empresa acudió para brindar el soporte de manera solidaria. Además, la empresa aportó con la compra de un UPS, necesario para la puesta en marcha de los equipos.
Entregó 3 camas hospitalarias para ser utilizadas en el área de aislamiento que tiene el municipio de Puerto Suárez para atender los casos sospechosos, de manera preventiva.
La Paz Limpia: Durante esta pandemia, LPL asume el rol y el compromiso de dar siempre continuidad a su servicio. Diseñó protocolos para ajustar el servicio, horarios, equipos y recursos.
Además, identificó y dio licencia con haberes a los colaboradores del grupo de alto riesgo. Distribuyó los horarios para reducir el contacto entre los trabajadores. Dotó de todos equipos de protección personal y desinfectantes a los funcionarios, y realizó las capacitaciones correspondientes de los protocolos diseñados internamente. La estabilidad laboral fue otro factor relevante para afrontar esta situación.
Finalmente, existen 3.000 contenedores en el área urbana de La Paz, evitando que la basura esté expuesta y, así, minimizar el riesgo de propagación del virus.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 24/06/2020