RSE Y ERA POST CORONAVIRUS

Publicado el 24 jun 20 - 04:00 AM UTC.
RSE Y ERA POST CORONAVIRUS
Foto: RSE y Era Post Coronavirus

La crisis del coronavirus lo está transformando todo. Estamos dejando atrás el mundo de ayer y estamos dando la bienvenida a un nuevo futuro que, sin duda, está trayendo cambios en muchas de las, si no es en todas, esferas de nuestras vidas.

Todo ha cambiado y está claro que el rol de las empresas también, lo que afecta directamente el papel de la Responsabilidad Social Empresarial. Esto demuestra que debe haber una redefinición de la organización y las prioridades de trabajo.


De acuerdo a Elena Hurtado, directora ejecutiva de MulticomHBP, el futuro es de las habilidades humanas, la empatía, el respeto, la consciencia, la consciencia del entorno y la amigabilidad como herramientas con las cuales se va a sustentar y sostener el desarrollo empresarial, además de una reorganización del sistema económico y de los sistemas productivos.


“Toda la empresa y toda la condición económica se está reorganizando. En esto, obviamente, habrá muertes, así como están habiendo muertes de humanos por el COVID-19, también las habrá de organizaciones, siendo que las que van a sobrevivir son las que han tomado previsiones a nivel financiero, económico y a nivel de sistema”, señaló Hurtado.


Para la experta en marketing, comunicación corporativa y reputación, en este momento es como si se hubiera sacado el mantel de una mesa y todas las cosas que estaban encima se quedaron volando. “Las empresas todavía con esa capacidad de volatilidad para ver cómo van a caer en este nuevo entorno”, agregó.


¿Qué es lo primero?


Según Alberto Andreu Pinillos (PhD), experto en comportamiento de las organizaciones, durante mucho tiempo los programas de impacto social han mirado hacia afuera y ahora tienen que mirar hacia adentro, más allá del voluntariado corporativo. Con la situación de paro, con la progresiva salida del estado de alarma, con la necesaria distancia social que habrá que mantener hasta que tengamos soluciones médicas al COVID-19, las empresas más responsables serán aquellas que trabajen por el mantenimiento del empleo, por proporcionar equipos de protección individual a sus empleados y extremar las medidas sanitarias, por proporcionar herramientas tecnológicas suficientes para permitir el trabajo remoto de forma ordenada, por ofrecer ayuda psicológica si fuera necesaria, por complementar durante un tiempo las necesidades básicas… Eso será prioritario.


¿Qué sigue?


La contingencia actual nos entrega lecciones muy valiosas como sociedad y a nivel empresarial, lo que permite poner atención en aspectos importantes que hasta antes de la crisis se estaban desatendiendo De acuerdo a un artículo de América Economía, son cuatro las situaciones que se han podido apreciar durante la crisis y muestran cómo las empresas pueden aprovechar para convertirlas en oportunidad:


RSE Y ERA POST CORONAVIRUS Las cadenas de valor y cadenas de suministro


Está claro que la Responsabilidad Social Empresarial es algo integral y, con ello, las transformaciones que se están viviendo también afectarán a las cadenas de valor y cadenas de suministro.


Por un lado, las empresas crean verdadero valor social a través de su competencia distintiva. Por lo tanto, la primera responsabilidad de las compañías pasa por hacer bien su trabajo y, cuando es necesario, como se ha visto en muchos casos, adaptar la cadena de valor a productos y servicios esenciales.


Por otro lado, en todos los países, la crisis del COVID-19 ha demostrado que convertir a un solo país (China) en la fábrica del mundo ha sido un grave error. Tal como lo afirma la revista del MIT en el artículo Is It Time to Rethink Globalized Supply Chains? (¿Es hora de repensar las cadenas de suministro globalizadas?). A partir de ahora habrá que considerar la regionalización de la producción; crear existencias de seguridad adicionales en determinados productos, especialmente en el área sanitaria; y reconsiderar el valor de las economías de escala.


Además, tal como lo indicaron algunos expertos, la gran paradoja de la crisis del coronavirus es que la pandemia vino de China y eso parece también la solución; y, previo pago de su importe, la ayuda para solucionar la crisis también llegará desde allí en forma de mascarillas, respiradores, material de protección, test y vacunas.


Por lo tanto, las compañías que no sean capaces de demostrar su valor e impacto en la sociedad tendrán difícil su existencia en el mercado.


Para considerar


De acuerdo a Elena Hurtado, la empresa tiene que entrar en un proceso de hacer eficientes todos sus sistemas, a través de, por ejemplo, el Internet de las Cosas (Iot). Además, debe tener la capacidad de incorporar en sus sistemas administrativos y en sus sistemas industriales mayor tecnología para volverse más eficiente.


“Con toda esta crisis estamos viendo que podemos trabajar desde lejos, con la misma eficiencia y tal vez con mayor. Por lo tanto, también los sistemas administrativos van a cambiar, ya cambiaron en realidad. Todo eso está rediseñándose en este momento, y no podemos esperar uno o dos meses, ya que ese es otro tema que está cambiando, pues los tiempos se han acelerado y los cambios que se están dando, la agilidad en la toma de decisiones es otra de las variables determinantes en esta forma de vida que tenemos ahora”, destacó.


Para la directora ejecutiva de MulticomHBP, las empresas que están maduras en sus sistemas de comunicación, en sus condiciones de valores y principios, que han invertido en crear identidad en su grupo de personas, que han invertido en tecnología, que han invertido en mantener sus máquinas son las que van a sobrevivir, las que han ahorrado, las que tienen capital.


“Creo que es un punto sin retorno, donde llegaron las que pudieron llegar y van a seguir las que tienen las condiciones. Ya no hay poesía, ya no hay teoría, ahora son hechos. Se trata de una integración de todas las ciencias para que este nuevo sistema sea fuerte”, subrayó.


Por lo tanto, la RSE será la protagonista del nuevo futuro, pero no como una moda o campaña, sino como una activación de la consciencia.

Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 24/06/2020