PLAN POST PANDEMIA

Publicado el 09 jun 20 - 04:00 AM UTC.
PLAN POST PANDEMIA
Foto: Plan Post Pandemia

Bolivia es uno de los países al que el coronavirus golpeará con mayor intensidad, por lo que es importante diseñar un plan de respuesta post pandemia con políticas que revitalicen las exportaciones, disminuyan los déficits, preserven las reservas internacionales, reactiven la economía a través de la agroindustria y la explotación del litio y mitiguen los impactos en la población y el sector privado.

Tal es la recomendación de Antonio Canaviri, profesor invitado Flacso, en un documento publicado por el Círculo de Estudios Latinoamericanos. El autor prevé que el impacto estará dado tanto por el gran número de trabajadores sumidos en el mercado informal (70%), el deterioro de principales colchones que sostenían la economía y los rezagos que presenta el país en cuanto a desarrollo económico, social e inclusivo.


El principal desafío de la economía boliviana sigue siendo su diversificación y la incorporación de mayor valor agregado. Es necesario un esfuerzo para disminuir la dependencia de los ingresos del petróleo y el gas y potenciar sectores como el de la agricultura que muestra enormes potencialidades. Es urgente también romper la dependencia respecto a los bienes primarios y los servicios poco especializados.


El autor señala que las proyecciones de crecimiento del PIB de parte de los organismos internacionales son sombrías lo que impactará sobre todo en los sectores de gas y petróleo, minerales, impuestos, comercio, servicios e industria manufacturera y hotelera.


Los efectos inmediatos, agrega, serán percibidos a nivel de hogares donde se estima que la pobreza crecerá y habrá retrocesos significativos en la distribución del ingreso; afectando en mayor proporción a ciertos grupos: mujeres, trabajadores informales, personas con discapacidad, poblaciones indígenas viviendo en áreas rurales y marginales.


En lo que hace al comercio exterior, se señala que el reto más significativo a corto plazo será mantener el superávit comercial, considerando que las estimaciones para el 2020 son negativas para las exportaciones e importaciones afectando directamente el saldo comercial y el crecimiento económico.


Canaviri señala que las medidas fiscales aplicadas por el gobierno en el contexto de la pandemia y menciona que tales disposiciones tienen implicancias directas en los ingresos directos e incremento de la deuda externa e interna. “La tarea hacia adelante es mantener flexibilidad en la política fiscal con un enfoque no tradicional verificando que los niveles de déficit interno y externo se mantengan relativamente estables y no superen los límites sugeridos internacionalmente”, apunta.


Dice además que las medidas para dotar de liquidez al sistema financiero colocan presión para el tipo de cambio actual se modifique, aunque también menciona que, debido a la emergencia actual, no parece prioritario pensar en modificar esta variable.


Explica que la modificación del tipo de cambio exige el análisis de varios escenarios con simulaciones sobre reducciones del déficit fiscal, incentivos a las exportaciones, el crecimiento de los precios internacionales de las materias primas y los posibles impactos en deuda externa, reservas, empleo e inflación

Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 09/06/2020