INCERTIDUMBRE, EL NUEVO NOMBRE DE LA CRISIS

Si hay algún nombre con el que se podría definir la crisis que la pandemia del coronavirus ha provocado en la economía mundial es el de incertidumbre. Nada está seguro. Por esto, los organismos internacionales ajustaron a la baja sus estimaciones sobre la economía global y develan su temor sobre una segunda ola de contagios.
El Banco Mundial (BM) anticipó una reducción de 5,2% en el crecimiento mundial, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) previno que la economía global se contraerá este año en 4,9%, dos puntos más que el cálculo inicial de abril (-3%). La OCDE proyecta una caída de 6%.
Para América Latina, el FMI pronosticó una baja de 9,4%, algo más de cuatro puntos respecto a su previsión previa (-5.2%). El BM prevé para la región un desplome de 7,2% provocado por la disminución de la actividad económica, la caída de los precios de las materias primas, las salidas de capitales, la baja de las exportaciones y la merma de las remesas.
En 2021, la economía global volverá a ver cifras positivas. La OCDE estima una recuperación de 5,2%, para el FMI alcanzaría a 5,4%, en tanto que el BM calcula un repunte de 4,2%.
También la región latinoamericana resurgirá. El pronóstico más optimista corresponde al FMI que anticipa una expansión de 3,7 %, algo mayor a su previsión de abril (3,4%). El BM es más parco pues establece un modesto 2,8%.
Las principales economías de la zona lastrarán el crecimiento regional. El FMI espera una contracción de 9,1% del PIB para Brasil, de 9,9% para Argentina y de 10,5% para México. El BM menciona las fuertes bajas en el desempeño de Brasil (-8%), México (-7,5%) y Argentina (-7%).
El BM señaló que la economía boliviana se contraerá este año en 5,9% por la pandemia, casi el doble de lo que había inicialmente pronosticado.
“La recuperación será lenta y la crisis tendrá efectos de larga duración que afectarán de manera desproporcionada a las personas más vulnerables” dijo la OCDE, organismo que advirtió que muchas economías avanzadas podrían perder hasta fines de 2021 el equivalente de cinco años del crecimiento de la renta real per cápita.
El fantasma que ronda sobre todos los pronósticos es una segunda oleada de contagios que podría darse ya sea en la segunda mitad del año (como teme la OCDE) o a principios del 2021 (en los escenarios del FMI), situación que requerirá un nuevo confinamiento y provocará otro enfriamiento de la economía. En este caso, la recesión mundial podría llegar a -7.6% advirtió la OCDE.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 30/06/2020