FMI Y SUS TEMORES SOBRE AL

El Fondo Monetario Internacional expresó su preocupación por la intensidad que está tomando la pandemia en América Latina con tasas de infección muy cercanas a las registradas en Europa y EE.UU. lo que podría deprimir aún más la actividad económica, agudizando la pobreza y reavivando tensiones sociales en la región.
“Los países deberían ser cautelosos a la hora de plantearse la reapertura de sus economías, y permitir que los datos y los conocimientos científicos guíen el proceso. Numerosos países de la región tienen elevados niveles de informalidad y están poco preparados para hacer frente a nuevos brotes de la pandemia, con una elevada ocupación de unidades de cuidados intensivos y escasa capacidad de pruebas y rastreo”, señaló el organismo.
El FMI proyectó para 2019 una contracción de 9,4% para la economía latinoamericana, cuatro puntos porcentuales más de lo previsto en abril, y una leve recuperación de 3,7% para 2021.
Subraya que el crecimiento del primer trimestre fue peor de lo esperado en la mayoría de los países, en tanto que datos económicos disponibles -producción industrial, consumo eléctrico, ventas minoristas y empleo- indican que la caída de la actividad en el segundo trimestre será más pronunciada que lo proyectado en abril.
La rapidez con la que continúa propagándose la pandemia sugiere que las medidas de distanciamiento social tendrán que prolongarse, deprimiendo la actividad económica en el segundo semestre y generando secuelas importantes de cara al futuro, anota el FMI.
Aunque indica que las condiciones de financiamiento externo han mejorado en las últimas semanas, en respuesta a las medidas decisivas adoptadas por los bancos centrales de las economías avanzadas, lo que ha permitido a algunos países emitir deuda en el extranjero; las condiciones financieras aún son más duras que antes de la pandemia y, es probable que sigan siendo volátiles.
El FMI hace recomendaciones de política. La política fiscal debe seguir protegiendo las vidas y los ingresos de las familias y la monetaria debería seguir siendo acomodaticia dado las bajas presiones inflacionarias, las brechas de producto negativas y el elevado desempleo. Son importantes las medidas para mantener el empleo y evitar el cierre de empresas. Las políticas de contención y mitigación deberían estar debidamente calibradas para evitar una segunda ola de la pandemia y controlar brotes locales.
El organismo presenta un diagnóstico de algunos países de la región. Para Argentina se prevé una contracción de 10% del PIB. En un entorno de mucha incertidumbre, el PIB real de Brasil disminuirá 9%. Para Chile se proyecta una disminución de 7,5%. Para Colombia se anticipa que el PIB se contraiga 7,8%. La proyección para Perú es una baja de 14% en el crecimiento y se prevé que el PÏB real de México se reduzca en 10,5%.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 29/06/2020