Fármaco ruso anti covid llegaría a Bolivia

En dos a tres meses el mercado farmacéutico boliviano podría disponer del Avifavir, el fármaco desarrollado por Rusia para combatir el coronavirus y que el gobierno de Moscú está interesado en distribuir en América Latina.
“El medicamento de Rusia podríamos tenerlo entre dos a tres meses. Ya nos hemos puesto en contacto (con los proveedores). Vamos a hacer todo lo posible para tener ese producto para Bolivia”, señaló Ximena Parada, Directora de la Cadena de Abastecimiento de la cadena farmacéutica Farmacorp, en conferencia de prensa virtual.
No es una tarea fácil, pues Bolivia tiene una posición marginal en los mercados mundial y regional de los farmacéuticos y los proveedores desean comercializar volúmenes que sobrepasan los requerimientos bolivianos.
Ayudaría mucho si el Estado boliviano interviene. “Es más fácil que el Estado ruso o una fábrica rusa le venda al Estado boliviano que a una farmacia boliviana”, añadió Gabriel Crespo, Director Comercial de Farmacorp.
Avifavir es un antiviral desarrollado a partir del Favipiravir, un medicamento japonés usado contra la influenza. Aunque Rusia ha recomendado su uso, algunos expertos sostienen que no hay pruebas concluyentes sobre su efectividad para combatir la covid-19.
Los ejecutivos de Farmacorp señalaron que la pandemia del coronavirus ha puesto en apuros a las farmacias bolivianas, pues con la cuarentena decretada en Bolivia, los cierres de fronteras y la disminución de vuelos internacionales han tenido dificultades en abastecer normalmente sus productos.
A esto se ha sumado la falta de materias primas para la fabricación de medicinas en los países de origen, las medidas de protección aplicadas por varias naciones para destinar sus inventarios a los mercados domésticos y la creciente demanda local de productos relacionados con la pandemia.
La coyuntura, explicó Crespo, obligó a las empresas que comercializan fármacos a encarar acciones urgentes como la búsqueda de nuevos proveedores, compras al contado, pagos por adelantado e incluso a forzar decisiones de logística. La principal limitación del mercado farmacéutico boliviano es su elevada dependencia de las importaciones. Sólo el 29% de los medicamentos tiene origen nacional.
El principal reto de las farmacéuticas ha sido reponer continuamente sus existencias frente a una demanda desconocida, lo que en ciertos momentos provocó escasez de productos e incluso alzas en los precios. Como ejemplo de ello, Crespo citó el caso de los barbijos, cuyo precio se elevó de 20 centavos a 4 bolivianos por unidad. En tres meses, Farmacorp vendió más barbijos que en todo el año anterior.
Parada dijo que, al momento, en las farmacias hay cierta escasez de anestésicos, antivirales, antibióticos y anticoagulantes para tratar la Covid-19.
Poco pueden hacer las farmacias para abastecerse cuando las fábricas encaran serios problemas de abastecimiento de materias primas para su habitual producción. Si bien son destacables las medidas bolivianas de rebajar aranceles para la importación de medicinas o la simplificación de los trámites de registro sanitario, apenas compensan las alzas registradas en los países donde se fabrican los fármacos.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 16/07/2020