EL DESAFÍO DE LA BANCA EN BOLIVIA

No es difícil imaginar lo que el cliente de un banco querrá en unos 5 o 10 años. Los consumidores y las empresas seguirán teniendo las mismas necesidades fundamentales que ahora: Educación, servicios médicos, vivienda propia, pagos, jubilación, nómina y facturación. Lo que es difícil de predecir es el papel de los bancos en estos acontecimientos de la vida dentro de 10 años. Incluso en la actualidad, existe una brecha cada vez mayor entre los clientes que buscan productos bancarios básicos y fáciles de usar y aquellos que buscan una experiencia a la medida y con un alto nivel de contacto, y esta dicotomía plantea desafíos para la industria bancaria.
La Tecnología dejó de ser una simple herramienta para convertirse en el principal motor de nuestra vida. Sin embargo, ésta impregna todas las capas de nuestro día a día, no todos nos relacionamos con ella de la misma manera. Al parecer en esto tiene mucho que ver nuestra edad, un hecho que salta a la vista, Bolivia es un país joven, 86% de la población está dentro 0 a 51 años y representan + de 9 millones de personas, si bien la tecnología no tiene edad, por más que se intente atribuir a un determinado segmento de la población, su uso se extiende desde las personas octogenarias hasta quienes apenas acaban de nacer.
En particular nuestra familia boliviana bajo el mismo techo es multigeneracional, un núcleo donde los valores como el enaltecimiento de la familia y las experiencias compartidas son fundamentales en su día, influyendo en el ámbito profesional y personal del actual y futuro cliente del banco.
Dentro de las empresas presenciamos por primera vez en la historia que existen varias generaciones trabajando juntas, quienes se comunican y tienen intereses totalmente diferentes.
¿Cómo puede la banca manejar el equilibrio entre las necesidades tradicionales de los clientes y los nuevos modelos de comportamiento?
Alpha Systems, pone al alcance de los bancos soluciones que pueden ayudar a responder a cada segmento, con procesos automáticos, predictivos y asistidos por Inteligencia Artificial en canales de voz, web y móvil, todo integrado en una plataforma segura que permite identificar al cliente y autenticar transacciones mediante biometría facial y de voz.
Soluciones para transformar la sucursal y brindar la facilidad al cliente de realizar más operaciones en modalidad de autoservicio, integrando operaciones de línea de caja hacia un ITM (Interactive Teller Machine) y así extender horas de atención a un menor costo operativo incorporando la asistencia remota a través de operadores de Call Center que guiarán a los clientes a realizar transacciones desde un canal de autoservicio.
El autoservicio con cajeros automáticos y quioscos inteligentes permite transacciones como depósitos, retiros de efectivo con dispositivos móviles, eliminando la necesidad de una tarjeta física, también es posible la apertura de cuentas, solicitudes de créditos, recuperación de tarjetas de débito 24/7, incluso agendar o solicitar tickets electrónicos mediante web o banca móvil y dar una atención personalizada y una experiencia positiva con la administración del tiempo de su cliente.
Las nuevas generaciones y su afinidad por la tecnología están remodelando la banca tradicional, puesto que constituyen la última serie de clientes bancarios y como han crecido en tiempos tecnológicos, es normal que ellos se pregunten ¿Por qué ir a un banco cuando tengo mi celular?, esperan que sus bancos sean proactivos, esto indica que, a la hora de crear relaciones, la banca tiene que atender necesidades específicas y preferencias, ser receptivos a sus preocupaciones. Así crearán relaciones empáticas y duraderas.
Es tiempo de entrar en la nueva era de la banca digital…pongámonos en contacto y te diremos por dónde empezar.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 17/06/2020