ECONOMÍA: HAY LUGAR PARA LA ESPERANZA

Pese al sombrío panorama que presentan tanto la economía mundial como la nacional, hay elementos que dan lugar a la esperanza, declaró el economista y docente universitario, Juan Antonio Morales, a Nueva Economía.
“El contexto internacional sigue siendo muy complicado” asegura Morales quien sin embargo, advierte signos alentadores como un renacimiento de las economías de los países industrializados y la recuperación de las bolsas internacionales.
Si bien la recuperación de las bolsas de valores no implica que haya sucedido lo mismo con la economía real, de una cierta manera “anticipa lo que pudiera pasar”, puntualiza el entrevistado.
Menciona como factores alentadores el ascenso de los precios del petróleo que se sitúan en torno a los 40 dólares por barril. “No son valores espectaculares, pero son mejores a los que se esperaba hace 3 ó 4 semanas”, remarca. Recordemos que la cotización del crudo WTI que sirve de referencia en el cálculo del precio de exportación del gas boliviano había registrado valores muy bajos al inicio de la cuarentena debido a la caída de la demanda.
Las exportaciones industriales de China están alcanzando el mismo nivel que tenían antes de la pandemia. Dado que la demanda por materias primas deriva de las exportaciones industriales chinas, los precios de los metales también muestran recuperación. No están aún en los s niveles que antes de la pandemia, pero se aproximan.
La paralización de la economía boliviana durante tres durante tres meses afectó no solo al crecimiento sino también a las cuentas fiscales. El Banco Mundial proyectó para Bolivia una contracción de 5,9% en este año, valor que Morales estima más cercano a la realidad que el cálculo más optimista de -3,5% esbozado inicialmente.
Un factor alentador es que los bancos registran un sustancial excedente de encaje, lo que revela que esas entidades cuentan con liquidez para otorgar los créditos que el sector real requiere urgentemente para su recuperación. “El sector financiero tiene que apoyar al sector productivo. No es una actitud de generosidad, está en el propio interés de los bancos apoyar a la rehabilitación del sector real de la economía”, remarca.
En opinión del expresidente del Banco Central, la economía boliviana tiene algunas tareas pendientes. En primer lugar, el apoyo a las empresas después de que en un primer momento se actuó acertadamente transfiriendo recursos a las personas y a las familias.
Asimismo, tanto el Gobierno como el Banco Central deberán trabajar en disminuir la percepción de riesgo que se ha acrecentado en los agentes económicos.
Dado que Bolivia enfrenta problemas de financiamiento, será necesario que el país acuda, como ya lo anticipó, a los mercados internacionales de capital y defina una estrategia que seduzca a los prestamistas.
“Los mercados internacionales privados, están muy líquidos. El hecho de que el gobierno norteamericano haya aprobado 3 trillones de dólares para su economía deja espacio a una liquidez que podría llegarnos también a nosotros a través de los mercados internacionales de capital. El mercado de bonos soberanos ha estado muy activo en EE.UU. y países muy comparables a Bolivia como Paraguay y Guatemala han estado accediendo a esos mercados”, explica Morales.
Pero el mayor desafío es generar confianza tanto a través de políticas económicas acertadas como mediante un amplio consenso en la sociedad boliviana para lo cual debe desplegarse “un gran esfuerzo de concertación entre todos los factores de poder del país”, concluye el entrevistado.

Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 21/04/2022