CEPAL PRONOSTICA REACTIVACIÓN ECONÓMICA LENTA

La pandemia del coronavirus llevará al cierre de 2,7 millones de empresas en el continente (de las cuales 2,6 millones son microempresas), lo que obligará a la pérdida de 8,5 millones de empleos formales. Esto significa una afectación de un tercio en el empleo formal y un cuarto en producto nacional de los países, según un estudio de la Cepal.
Se anticipa que en el comercio se cerrarán 1,4 millones de empresas y se perderá 4 millones de puestos de trabajo y en el rubro del turismo desaparecerán unas 290.000 empresas y un millón de fuentes de empleo.
El recuento preliminar de daños muestra que la producción industrial en el primer cuatrimestre mostró una reducción de 8,2% en Brasil de 10,9% en México, de 13,5% en Argentina, de 7,7% en Colombia y de 21,4% en Perú.
El impacto más significativo en el empleo estará dado en los sectores más intensivos en tecnología (autos, electrónica, instrumentos médicos), que incorporan mayor valor agregado. Esto puede poner al continente ante el riesgo regresivo de volver a la reprimarización.
El organismo considera que el apoyo brindado por los gobiernos para salvar empresas, empleos y capacidades fue significativo pero resulta insuficiente, por lo que sugiere extender los plazos de las medidas de apoyo a la liquidez y acceso al crédito (al menos hasta fin de año), el cofinanciamiento de nóminas salariales (por 6 meses), transferencias en efectivo a los trabajadores por cuenta propia y el apoyo a empresas de todo tamaño.
La reactivación de la economía latinoamericana será más lenta de lo esperado y es muy probable que tome dos años, dijo Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Cepal.
Dos serán los factores que incidan en esa recuperación: la forma en que el continente salga del epicentro de la pandemia y la manera en que se restablezca la demanda agregada.
El coronavirus no ha sido aún controlado en la región, que se ha convertido más bien en el epicentro de la pandemia y muchos países continúan manteniendo las medidas de protección como la cuarentena, el distanciamiento físico o la paralización de actividades y muchas de ellas tendrán que extenderse, lo que frena el restablecimiento de la actividad productiva.
Bárcenas recomendó aperturas ordenadas de las economías y no aceleradas que obliguen a confinamientos adicionales.
En la recuperación regional influirá el desempeño que tenga la economía global, particularmente en Estados Unidos, Europa y China que son los principales socios comerciales de América Latina. Bárcena estima que los primeros signos de recuperación se percibirán recién en el terco o cuarto trimestre de este año.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 16/07/2020