BOLIVIA: TURISMO PERDERÁ BS. 76.000 MILLONES

La industria del turismo en Bolivia registrará este año pérdidas por 7.600 millones de bolivianos debido a la pandemia del coronavirus, lo que pondrá en riesgo 140.000 empleos en el sector, de acuerdo a un actualizado estudio elaborado por la carrera de Administración de Hotelería y Turismo de la universidad Unifranz de El Alto.
El destino más afectado será el Salar de Uyuni que durante los meses de invierno y verano tiene la mayor afluencia de turistas europeos y asiáticos, quienes ya cancelaron sus reservas para este año. También hubo cancelaciones para Rurrenabaque, para el turismo de aventura en los Yungas y para el alpinismo de montaña.
Según evolucionen las condiciones sanitarias, se proyecta una ligera recuperación durante la segunda mitad del año, particularmente en lo que hace a turismo doméstico. La Organización Mundial del Turismo estima una contracción global de entre 58% y 78% para el sector en 2020.
Una primera versión del estudio, que se publicó en abril, estimaba las pérdidas del sector en 6.200 millones de bolivianos, pero la extensión de la cuarentena ha llevado a elevar esa cifra en más de 1.000 millones adicionales. “Cada día que pasa, el turismo pierde 34 millones de bolivianos”, calculó Orlando Poma, investigador de Unifranz.
Se estima que recién en 2022 el sector de turismo habrá recuperando los niveles de actividad registrados en 2019, por lo que el 2020 “es prácticamente un año perdido”, añadió el docente universitario.
La situación se torna compleja para esta industria donde el 50% de los operadores piensa en cambiar de rubro y el 70% asegura que solo podrá soportar la situación por un máximo de cuatro meses. Por lo tanto es posible que muchas empresas hayan desaparecido cuando se levante la cuarentena. El documento dice que 140.000 empleos están en riesgo y prevé reducción de planillas en agencias, operadoras, restaurantes y hoteles.
En el corto plazo, la esperanza de recuperación está puesta en el turismo interno con los festivales religioso-culturales que en octubre tienen lugar en la Chiquitanía y en Copacabana. Se espera que a esa dinámica puedan sumarse los visitantes de los países fronterizos que ingresan por vía terrestre.
Las restricciones internacionales al transporte aéreo hacen menos alentadoras las perspectivas para el flujo de visitas desde las zonas donde se origina el mayor turismo receptivo (Estados Unidos, Europa y Asia).
Mientras, la industria turística boliviana piensa en su despegue con innovaciones tecnológicas, paseos virtuales que atraigan a los visitantes, destinos no masivos y de fácil acceso que permitan una pronta evacuación en caso de eventuales crisis y la adopción de altos estándares de higiene y limpieza en sus servicios.
El turismo contribuye con el 5% al PIB boliviano, es el cuarto generador de divisas después del gas y los minerales, y es el tercer generador más importante de empleo en el país.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 06/06/2020