¿A REPENSAR LA RSE Y LA CULTURA CORPORATIVA?

Publicado el 24 jun 20 - 04:00 AM UTC.
¿A REPENSAR LA RSE Y LA CULTURA CORPORATIVA?
Foto: La RSE y la Cultura

América Latina y Bolivia particularmente están viviendo uno de los peores momentos de la pandemia del coronavirus. Con más de 20.000 casos, centenares de nuevos contagiados por día y una proyección de 100.000 positivos hasta julio, el país está empezando a experimentar el colapso de hospitales, centros de salud, el personal médico ya no abastece y el riesgo ahora es más latente que nunca.

Claramente, esta realidad nos está conduciendo hacia una nueva, en la que ya nada será igual. Esta nueva normalidad será un desafío para todos los sectores. La clave será poder ser resilientes y salir fortalecidos de esta pandemia. En este nuevo escenario, la Responsabilidad Social tendrá un rol protagonista.


De acuerdo a Elena Hurtado, la RSE es nuestro único camino y tenemos que ser conscientes de que es una condición permanente que debemos tener de aquí en adelante para ayudarnos los unos a los otros.


Para Hurtado, el COVID-19 está obligando a las empresas a repensar la cultura corporativa. “Quienes no se den cuenta de que el mundo cambió, no podrán subsistir. Lo que ha hecho esta crisis es poner un deadline a ese proceso de cambio que se ha ido presentando durante los últimos años, porque todo cambió. Por más de que sea un cisne negro (cambio imprevisto), ha sido un proceso que ha venido sucediendo”, explicó.


Por lo tanto, esta situación pone activo un punto sin retorno, donde el sistema empresarial, nuestra forma de vida y nuestra forma de relacionarnos ya no va a ser la misma, pero tiene que seguir prevaleciendo la condición humana y los valores que nos conectan a los humanos, esos que van más allá de la información, y que se traducen en los principios humanos.


¿Dónde y cómo tiene que repensar la empresa su cultura corporativa?


De acuerdo a la directora ejecutiva de MulticomHBP, se deben tomar en cuenta los siguientes aspectos: - Primero, la empresa que tenga sus protocolos maduros en temas de valores, principios y relacionados, durante y después de esta crisis debe dedicarse a fortalecerlos y amplificarlos a todo su sistema.


- Además de ofrecer productos o servicios, la empresa tiene que ser más responsable, más transparente, más honesta en cada una de sus actividades, en crear productos y servicios para activar la base del marketing que es un sistema de intercambio y de beneficio mutuo.


- Las empresas deben tener sus actividades y decisiones alineadas a una consciencia de beneficios para todos (win to win), donde los negocios se desarrollarán con mayor éxito. “En este caso, es cómo yo te cuido y cómo cuido esta mi casa para que yo pueda seguir existiendo. Del mismo modo, es cómo cuido a mi vecino que es mi competencia para que no destruyamos ese ecosistema que estamos generando”, agregó.


- “El profesor Kotler hace una propuesta que se llama “desmarketing”, que es controlar la demanda. Los mercados no pueden desbordarse, el humano no se puede desbordar y ahí es donde entra la consciencia”, subrayó.


- Por lo tanto, las empresas van a fortalecer sus principios en temas de conducta alineada a sus valores. Quienes no estén en ese camino, lo tienen que entender y aceptar, porque, de lo contrario, van a estar fuera. Ya no existen otras formas de vivir.


“Las empresas que durante este tiempo han incorporado dentro de su marco filosófico y dentro de su marco de comportamiento variables y valores de responsabilidad son las que han tenido la capacidad para responder a esta situación. Las que no lo han hecho, están teniendo una tarea más difícil, porque no saben cómo moverse ante esta realidad, que te exige una mayor consciencia. Ahora ya no se puede obligar al funcionario, no se puede supervisar directamente la producción del colaborador y es éste, más bien, quien, desde su propia consciencia y desde su propia responsabilidad, debe activarse para apoyar a la empresa donde trabaja, siendo el lugar que debe cuidar para que pueda seguir existiendo y para que, a la vez, el colaborador pueda seguir teniendo una fuente de trabajo”, destacó Hurtado.


La también experta en marketing, comunicación corporativa y reputación manifiesta que esta situación confronta al empresario, a los sistemas laborales organizados o a cualquier organización dentro de la empresa que tenga la visión hacia el patrón, ya que eso no es real, porque la empresa es un sistema de producción que depende de sus funcionarios y depende de la condición del mercado; a su vez, los colaboradores dependen de la vida de esa empresa.


“Son microsistemas dentro de un sistema que pertenece a un macro sistema. Aquí se despierta la visión holística de que somos parte del todo, el todo nos afecta y afectamos al todo. Las empresas que no hayan tenido un proceso de preparación se caerán y no tendrán la capacidad de reaccionar. Por el contrario, las que hayan desarrollado una madurez en estas variables intangibles, que se traducen en la estructura de principios y valores donde se aloja este concepto de RSE, son las que ahora están teniendo capacidad de respuesta para seguir produciendo, adaptarse a este proceso de cambio y seguir avanzando”, remarcó la entrevistada.


¿Cuál es el camino que sigue?


Todas las áreas de las organizaciones deben dar una respuesta y un aporte en el mismo sentido. Es decir, que las medidas deben hacerse de manera trasversal y coordinada en todas las áreas.


Por otro lado, las empresas también deben hacer un buen examen acerca de qué tipo de crisis estamos viviendo. En relación a esto, la agenda de la sostenibilidad se va a transformar, reorientando sus prioridades.


La crisis del coronavirus ha puesto de manifiesto vulnerabilidades de las empresas y ha evidenciado tres retos:


¿A REPENSAR LA RSE Y LA CULTURA CORPORATIVA?


World Economic Forum 2020


Un año más, los principales líderes del mundo se dieron cita para debatir sobre la actualidad y para identificar las tendencias que afectarán a personas y negocios en los próximos años. Los protagonistas indiscutibles del encuentro de esta edición han sido el cambio climático, el crecimiento económico responsable y las tensiones comerciales.


Según los expertos reunidos en el Foro de Davos 2020, las inversiones en soluciones sostenibles y en economía verde que supongan una verdadera transformación son las que protagonizarán la próxima fase de crecimiento y prosperidad a nivel global. Son iniciativas por la cohesión mundial que tienen que ver con el desarrollo de las habilidades profesionales y el trabajo, con el crecimiento inclusivo, con la salud y con las relaciones comerciales. Estas son iniciativas por un mundo sostenible, que van en la dirección de luchar contra el cambio climático y conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y otras para fomentar una cuarta revolución industrial cohesionada y sostenible en ámbitos como las tecnologías emergentes o la ciberseguridad.


“La RSE se está fortaleciendo. Creo que es el momento de las habilidades humanas y de las habilidades sociales. Por lo tanto, la empatía y la consciencia, más que una transformación, significan fortalecerse, entender que no es una moda ni una campaña, sino algo de debe que estar en el ADN de las empresas”, destacó Hurtado.

Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 24/06/2020